Definitivamente los colombianos nos movemos por muchas pasiones, nos dejamos llevar por muchas cosas que a diario sacuden nuestra vida. Somos un país de emociones, derrotas, sacrificios, contradicciones y de una excesiva pasión por todo lo que nos toca y nos sucede.
A los colombianos aún se nos mueve el corazón por ver un ciclista conquistar un título, se nos mueve el corazón por ver que un ídolo deportista no puede asistir a una cita futbolera, aún se nos mueve el corazón por la víctimas de nuestro conflicto armado… pero la pregunta es ¿por qué se nos mueve el corazón cuando debemos gritar el orgullo que sentimos de ser colombianos?