sábado, 15 de marzo de 2014

Y si yo también...

"A medida que aprendí a tener amor propio, comprendí que siempre, sin importar la circunstancia, estoy en el lugar y en el momento correcto; así que sólo debo relajarme. Hoy sé que de lo que se trata eso es de autoconfianza". 
Charles Chaplin


Mientras esperaba sentada en una banca de un consultorio médico, muerta de frío por el clima que azota a la ciudad por estos días, pude observar y escuchar detenidamente una pareja de novios que sentada en frente de mí, sostenía una complicada conversación.


Yo te amo más, le decía el con la seguridad de no estar equivocado, mientras ella refutaba con algo de agresividad que ella era quien lo amaba más. Al escuchar eso juro que no pude desconectarme de la conversación, esperando la contra respuesta que él iba a dar.

Pensaba en medio de mi espera, que definitivamente el amor nos convierte en seres extraños, con voces alienígenas que se usan a menudo para expresar el sentimiento, y con comportamientos que realmente dejan mucho que desear a la hora de revisar nuestra cordura.

Pero juro que no esperaba la respuesta contundente que finalmente este hombre pronunció: “yo te amo más porque te amo más que a mismo”. Yo quedé completamente derretida de amor por el gran romanticismo que me caracteriza, y si tal vez me lo hubieran dicho a mí, hubiera muerto en ese preciso instante.

Luego de que la secretaria del doctor me hizo pasar al consultorio, y mientras tenía un largo encuentro con la fresa y el flúor, yo me quedé pensando que tan cierta y oportuna había sido esa respuesta dada con una gran certeza y un notable delirio de reciente amor.

¿Cómo puedo yo amar a alguien, más que a mí mismo? Sería muy seguramente un tema de debate entre sicólogos y sociólogos, que en este momento no viene al caso, más sin embargo, si puede convertirse en un punto de partida para analizar ¿qué tan real resulta en la sociedad la pérdida de nuestra identidad y de nuestro amor propio?


No es cuestión de no amar, no es cuestión de no decir y no es cuestión tampoco de ser egoístas, pero sí debería ser cuestión de que por encima del amor que pueda llegar a sentir por alguien más, debería primar el amor por nosotros mismos.

Es así que me surge esta incógnita: ¿Y si yo también... me amara más a mí misma, podría cambiar en algo mi relación con los demás?




Lecturas complementarias:



2 comentarios:

  1. Todo se resume en, sobrevive en la jungla humana, antes que un depredador acabe con tus sueños.

    ResponderEliminar
  2. tendría que evaluar que tanto me amo a mi mismo!

    ResponderEliminar